Naturaleza
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La Naturaleza vive en Sajazarra
El término municipal de Sajazarra, en La Rioja Alta, concentra un espacio reducido de notable diversidad de ecosistemas. Su clima de transición mediterráneo-atlántica, la orografía y los usos tradicionales del uso han configurado un paisaje variado donde conviven hábitats fluviales, agrícolas y forestales.
El entorno del río y la laguna recuperada junto al núcleo urbano alberga un valioso bosque de ribera, con sauces, álamos y vegetación propia de zonas húmedas. En este ecosistema fluvial es posible encontrar especies como la nutria, el martín pescador y una rica comunidad de libélulas, caballitos del diablo y paseriformes, además de anfibios y pequeños mamíferos que encuentran aquí refugio y alimento.
El paisaje agrícola tradicional, dominado por viñedos y campos de cereal, forma parte esencial de carácter de Sajazarra. Estos espacios abiertos acogen también una variada fauna adaptada a medios agrarios como jabalís, corzos y una variedad de aves rapaces sobrevolando los campos; así como flora silvestre que florece en lindes y ribazos, aportando color y diversidad a lo largo del año.
En las zonas de monte mediterráneo y en los escarpes rocosos de los Montes Obarenes, el entorno adquiere un carácter más agreste. Estas áreas forman parte de la Red Natura 2000 y constituyen un espacio protegido de alto valor ecológico, donde habitan aves rapaces como el águila azor perdicera, junto a buitres leonados, búhos reales, águilas reales y otras especies propias de medio rocosos y forestales.
La coexistencia de estos ambientes -ribera, cultivo y monte- convierte a Sajazarra en un territorio de gran riqueza natural, donde paisaje y biodiversidad forman parte inseparable de su identidad.