Buscar
Cerrar este cuadro de búsqueda.
Buscar
Cerrar este cuadro de búsqueda.

Nuestro Mardancho

Castillo reflejado en el rio
Nuestro Mardancho

Algunos rayos se cuelan en el cielo nublado, las nubes se reflejan en los charcos del suelo, hay gotitas sobre las ramas desnudas de los árboles y el río es un hilillo alimentado por las lluvias de las últimas horas.

Estos días, en los que la sequía está en boca de todos, miramos a nuestro río con preocupación, a lo largo de los años su curso y caudal han cambiado.

El fluir del agua, con el paso del tiempo, dio forma a un meandro. Éste fue estratégicamente elegido para construir una villa amurallada pues la protegía haciendo las veces de foso.  Y en la orilla opuesta su talud se aprovechó para construir las bodegas.

Los vecinos cuentan cómo se bañaban y saltaban a las pozas cuando eran niños. El río estaba repleto de animales como cangrejos, un manjar que se disfrutaba en comidas de amigos. Su agua calmaba la sed de ganado y cultivos, y fue canalizado para alimentar las acequias de las huertas.

El Ea, Mardancho o Roganto, afluente del Tirón, que abraza las antiguas murallas de Sajazarra, es un elemento singular de la localidad. Y es que el Mardancho, como otras masas de agua, ha tenido muchas funciones a lo largo de la historia.

Para conocer más acerca de la historia de Sajazarra puedes entrar en la sección Patrimonio Histórico.

Conoce nuestra Historia

 Aunque te recomendamos venir y sumergirte en persona, te lo contamos aquí brevemente:

Scroll al inicio